"...Hoy voy a hacer asamblea de flores marchitas,de deshechos de fiesta infantil, de piñatas usadas, de sombras en pena -del reino de lo natural- que otorgan licencia a cualquier artefacto de amar..." ( Silvio Rodríguez )

miércoles, 8 de octubre de 2008

¿ Quién es el guerrero de la luz ?


Todo aquel que a pesar de las dificultades cotidianas aún es capaz de luchar por sus sueños.


El guerrero de la luz, sin querer, da un paso en falso y se hunde en el abismo.
Los fantasmas lo asustan, la soledad lo atormenta. Como había buscado el Buen Combate, no pensaba que esto pudiera sucederle nunca a él; pero sucedió

-Maestro, caí en el abismo -dice-. Las aguas son hondas y oscuras.

-Recuerda esto -responde el Maestro-: lo que ahoga a alguien no es la inmersión, sino el hecho de permanecer bajo el agua.

Y el guerrero usa sus fuerzas para salir de la situación en que se encuentra.



El guerrero de la Luz confía.
Porque cree en milagros, los milagros empiezan a suceder.
Porque está seguro de que su pensamiento puede cambiar su vida, su vida empieza a cambiar. Porque está convencido de que encontrará el amor, este amor aparece.
De vez en cuando se decepciona. A veces, recibe golpes. Entonces escucha comentarios: ¡Qué ingenuo es!
Pero el guerrero sabe que vale la pena. Por cada derrota, tiene dos conquistas a su favor.
Todos los que confían lo saben


El guerrero de la Luz sabe que ciertos momentos se repiten.
Con frecuencia se ve ante los mismos problemas y situaciones que ya había afrontado; entonces se deprime,
pensando que es incapaz de progresar en la vida, ya que los momentos difíciles reaparecen.

¡Ya pasé por esto!, se queja él a su corazón.

Realmente tú ya lo pasaste, responde el corazón, pero nunca lo sobrepasaste.

El guerrero entonces comprende que las experiencias repetidas tienen una única finalidad: enseñarle lo que no quiere aprender.


El guerrero de la luz medita.
Se sienta en un lugar tranquilo de su tienda y se entrega a la Luz divina.
Al hacer esto, procura no pensar en nada; se desconecta de la búsqueda de placeres, de los desafíos y de las revelaciones, y deja que sus dones y poderes se manifiesten.

Aunque no los perciba en el mismo momento, estos dones y poderes están cuidando de su vida, y van a influir en su quehacer cotidiano.

Mientras medita, el guerrero no es él, sino una centella del Alma del Mundo. Son estos momentos los que le permiten entender su responsabilidad, y actuar de acuerdo con ella.

Un guerrero de la Luz sabe que, en el silencio de su corazón, existe un orden que lo orienta....